Introducción
1. La bomba en el Café 4. Siria y España
2. Irlanda 5. El Bafomet
3. París 6. Bannonckbrun
Soluciones y maquetación by Irma La Dulce

5. El Bafomet


Estamos de vuelta en París. Es el momento de volver a visitar Montfauçon. Dentro de la Iglesia, hablaremos de todo con el sacerdote.

Al mostrarle el cáliz, se ofrecerá a limpiarlo y accederemos gustosamente.

Mientras, observaremos todas las vidrieras y nos acercaremos a la estatua que tiene un pergamino.

Después de observar la estatua, colocamos la lente en el pergamino y miramos a través de él a la vidriera.

Hablaremos con el sacerdote y éste nos devolverá el cáliz. Nos acercamos a la tumba que nos indicó el sacerdote y descubrimos al quinto antepasado de la Condesa de Vasconcellos y algo más ...

Ahora nos dirigimos al Museo Crune, donde André nos dará una nueva pista.

Una vez en el enclave del Bafomet, y tras hablar con el trabajador y descubrir que no sabe nada de nada, nos dirigiremos hacia la entrada a la excavación.

Tras hablar con el guarda, intentaremos abrir la puerta de la derecha, pero está cerrada y el guarda tiene la llave. Le decimos que tenemos que ir al aseo y nos dará las llaves.

Una vez dentro del aseo cogemos la pastilla de jabón que hay sobre el lavabo y la usaremos para hacer una copia de las llaves del guarda.

Colocamos un poco de yeso sobre la marca de las llaves, le echamos un poco de agua y lo secamos con la máquina que hay en el aseo.

Devolvemos las llaves al guarda y llamamos a Nicole para que distraiga al pintor que hay en la calle. Mientras, nosotros introduciremos la llave en el bote de pintura.

De nuevo abajo, miraremos el termostato y le preguntaremos al guarda. Le pedimos de nuevo las llaves y entramos en el aseo.

Cambiamos la llave falsa por la buena, apagamos el termostato y le entregamos las llaves al guarda.

Llamamos de nuevo a Nicole y mientras que ella distrae al guarda, usaremos la llave para entrar en la excavación.

Después de observar la estatua del Bafomet, colocaremos el cáliz en el suelo y

En el apartamento de Nico, intercambiaremos información y volveremos a España a entregar el cáliz a la Condesa de Vasconcellos.

López, el jardinero, ya no es tan arisco con nosotros, así que podemos entrar en la casa sin problemas.

Subimos las escaleras y hablamos con la Condesa. Acto seguido, bajamos las escaleras.

Cogemos el espejo de la habitación de la izquierda.

Después de hablar con López, nos dirigimos al Mausoleo.

Cogemos la Biblia del atril y con la vara cerramos la ventana.

Colocamos el pañuelo que tenemos en la vara de madera y lo prendemos con una vela. Luego encendemos la vela que se encuentra en lo alto del mausoleo. Conseguiremos una especie de llave.

Regresamos a hablar con la Condesa.

Le damos la Biblia y desciframos las citas. También le mostramos la llave y nos indicará que hablemos con López.

Al hablar con el jardinero, nos recomienda que utilicemos una vara de avellano para localizar el pozo.

En el árbol que se encuentra al lado de la manguera, encontraremos la vara de avellano.

Volvemos a hablar con López y después de buscar un buen rato con la varita, localizaremos el pozo. Una vez abajo, nos fijamos en la cabeza del león. Tiramos de uno de los colmillos y rápidamente nos hacemos a un lado si no queremos que la losa nos aplaste.

Se nos ha abierto un pasadizo pero está demasiado oscuro como para entrar. Subimos y preguntamos a López, quien nos dará una buena idea.

De nuevo en el pozo, utilizaremos el espejo para captar la luz que viene de arriba. Nos acercamos a la pared y usamos la llave de madera.

Por fin se abre la puerta y entramos. Vemos un gran mural con una especie de mapa lleno de piezas de ajedrez. Volvemos con la Condesa y le dejamos la pieza de madera en el tablero de ajedrez. Regresamos al apartamento de Nico.

Allí nos encontraremos con André. Descubrimos nuestra siguiente pista: Bannonckbrun.


Imágenes obtenidas del propio juego