Ya estamos en
Chicago. Nuestro amigo Clive trabaja en el Museo Arqueológico e
Historia Natural de Chicago, y nos comenta |
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| que el museo
dispone de un escáner tridimensional con el que podremos saber todo lo
que necesitamos sobre el extraño crucifijo. |
| Pero el
crucifijo está en pésimas condiciones de conservación,
así que primero habrá que restaurarlo. Nadie mejor para hacerlo
que la Dra. Susan Olivaw. |
Sí, pero
la Dra. está desbordada de trabajo, y Clive duda mucho que nos pueda
ayudar, por lo menos hasta dentro de 3 días. Pero no podemos esperar
tanto, así que Brian se acerca al despacho de la Dr. mientras Gina y
Clive dan una vuelta por el museo. Salimos del despacho y nos dirigimos al
Laboratorio de Restauración, donde la Dra. Olivaw trabaja. |
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| Hablamos con ella y
nos comenta que tiene demasiado trabajo pendiente como para poder ayudarnos. En
36 horas tiene que catalogar y restaurar todas las piezas mayas en las que
está trabajando. |
| Usamos el crucifijo
con la estantería. Así la Dra. Olivaw lo restaurará en
primer lugar cuando acabe con la pieza que tiene ahora en sus manos. Ahora
tenemos en nuestro inventario un objeto extraño maya. |
Mientras ella trabaja,
nosotros nos dedicamos a echar un vistazo por el laboratorio. Cogeremos unos
polvos de talco y un barniz incoloro que encontraremos dentro de
un maletín. Vemos el láser, pero necesitamos un rubí
más grande para poder trabajar con él. Habrá que
buscarlo. Salimos del Laboratorio. |
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La verdad es
que es muy grande el Museo. Volvemos al despacho de Clive y cogemos dos
volúmenes de antropología. Debajo descubrimos una
hendidura con forma de X. Ya veremos que hacemos con ella. Salimos
del despacho y al final del pasillo descubrimos la puerta al Laboratorio de
Análisis, pero para entrar necesitamos una clave de 4
dígitos. |
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Bajamos las
escaleras y hablamos con Willy, el empleado de la limpieza. Nos habla de un
enorme rubí que está en el Laboratorio de Análisis.
También nos hablade su negocio de material de laboratorio y nos da una
tarjeta con su tlf. móvil. En ese momento le llaman al
móvil y vemos cómo sube al Laboratorio de Análisis e
introduce la clave |
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de acceso. Para que
Willy salga, nos metemos en cualquier habitación y salimos. Bien,
Willy ya está otra vez en su silla. ¿Cómo saber la clave
de 4 dígitos? Utilizamos el barniz incoloro en el panel del Laboratorio,
y llamamos a Willy por teléfono. Al teclear el código secreto,
ha dejado sus huellas. Nos metemos de nuevo en cualquier habitación para
que Willy salga. |
Ya ha salido. Ahora
utilizamos los polvos de talco con el panel y ya tenemos los 4 dígitos.
El orden correcto es: 8 1 3
7.
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| Una vez dentro,
encontramos una llave antigua azteca. Al fondo de la sala, cogemos un
cazo. |
| Volvemos al
despacho de Clive y usamos la llave con la hendidura. Abriremos una caja fuerte
secreta, y cogemos una grabadora. |
| Ahora vamos a
hablar con la Dra. Susan y utilizamos la grabadora con la Dra. Ya tenemos
grabado su nombre para el identificador de voz de la cámara
térmica donde se encuentra la careta maya con el
rubí. |
| Volvemos al
Laboratorio de Análisis y utilizamos la grabadora con el botón,
pero en el último momento, |
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| nos
quedamos sin pila en la grabadora.´Usamos el cazo con la pila y lo
metemos en la bombona de nitrógeno. Ya tenemos la pila
recargada. |
| La
volvemos a meter en la grabadora. Usamos la grabadora con el botón de la
cámara térmica. Al pasar el identificador de voz, se abre la
cámara y extraemos la careta maya. Arrancamos el
rubí. |
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| En el
Laboratorio de Restauración, ponemos el rubí en el láser.
Ahora tiene mayor potencia y esperamos ... |
| La Dra. utiliza
el láser y éste rompe la pieza que estaba tratando. Hablamos con
la Dra. Olivaw y no para de repetir que necesita un CAFÉ. Bueno, pues
habrá que conseguirlo. |
| Nos dirigimos a
la Exposición Maya y cogemos un cuenco con granos que hay debajo
de una estatua maya. Se lo enseñamos a Willy y nos dice que tienen que
estar molidos. |
| Subimos al
Laboratorio de Restauración y usamos el cuenco con granos con el torno
eléctrico. Enseñamos de nuevo el "café" ya molido a Willy,
pero no se fía. |
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Así que subimos de nuevo y, en el pasillo, cogemos de la papelera el
envase de café vacío. Lo rellenamos con el cuenco de
café molido y se lo damos a Wily, que ahora sí que
recargará la máquina de café. Sacamos un
café y se lo damos a la Dra. Susan Olivaw, que inmediatamente se
pondrá a trabajar en el crucifijo. |
| Una vez
restaurado, nos dirigimos al Laboratorio de Análisis. Ya tenemos
información al respecto ... pero ... ¡Nos han encontrado los
matones! ... |